Great Prospector regresa donde lo dejamos

Great Prospector (Elzaam) cuenta sus salidas en la Zarzuela (2) por victorias. Foto: Salva Maroto.

Hay días que no se olvidan. Y el domingo será uno de ellos. Han vuelto las carreras, sí. Era lo importante, sí. Lo necesario para poner en marcha la Industria, sí. Pero el Turf a puerta cerrada en La Zarzuela es demasiado frío como para que no se pida más. Se exija. Por ello, antes de arrancar con la crónica deportiva, en un Hipódromo en silencio hay que gritar muy alto para que, sin que pase una jornada más y con las medidas de seguridad y protocolos oportunos, se permita el acceso a propietarios y acreditados. Desde ya.  Y establecer fórmulas para que los aficionados no tarden tampoco en regresar. Y eso hay que explicarlo donde proceda. Dicho queda, porque de lo contrario mal andamos por más que corran los caballos. Eso sí, si hay un protocolo debe cumplirse a rajatabla.

Pero esto es deportivo. Y más cuando tuve el privilegio, al alcance de muy pocos de vivir en directo la jornada, gracias a la única acreditación recibida por Black Type. Vayamos a la pista. Y empezamos casi donde lo dejamos. Sí. Fue el 8 de marzo cuando, en el premio Chamartin, Great Prospector (Elzaam) daba un golpe en la mesa a la velocidad española. Derrotaba en pista rápida y con comodidad a Abrantes. Confirmaba un nuevo milagro de Óscar Anaya en la recuperación de un caballo y justificaba las 16.000 guineas gastadas en octubre de 2019 para traerle desde Inglaterra a Madrid. Pero ahora tenía un nuevo reto. Saber si aquello había sido flor de un día o si por el contrario, estamos ya cerca de ver al magnífico caballo que a dos años había sido tercero de un Grupo 2 a medio cuerpo de Gustav Klimt.

Donde nos quedamos, aparecimos. Great Prospector fue la mejor impresión de la mañana dominical. Su salto, a trescientos del poste en una carrera de 1200 metros que El Guanche (Power) llevaba a cuchillo, está al alcance de muy pocos. Incluso cuando veía la carrera repetida se le escapó al realizador por la manía que tienen a veces de buscar el plano corto en los caballos que galopan por el interior. Y en esta carrera, la ‘chicha’ venía por fuera. El primero en pasar fue Hackney Road (Aqlaam), que saltaba a por los agotados punteros, pero sin la fuerza con la que apareció Great Prospector, ni tampoco el honrado Presidency (Oasis Dream) que, con un atropellado remate, firmaba un segundo puesto, con las buenas manos de Cristina Buesa. 

Del resto, apuntó algo Hadaaf (Dawn Approach), con un enérgico en el látigo Sarabia, y decepcionó Napanook (Charm Spirit), del que esperaba algo más reconvertido al sprint -habrá que darle otra oportunidad-, y el nuevo fichaje del Marqués de Miraflores, Fintas (Lope de Vega), que no estuvo nunca en carrera y acabó cerrando el lote en meta.

Noray (Naaqoos), a sus 8 años, se impuso en la preparatoria del Carudel. Foto: Salva Maroto.

Esa fue la única desilusión de la mañana para Enrique León. El canario firmaría doblete en las dos preparatorias y lo hizo, podemos decir, a contra estilo. Noray (Naaqoos) y Most Empowered (Soldier of Fortune) tenían poco en común antes del domingo. Pero ambos compartieron un descanso invernal en Sanlúcar para olvidar el duro 2019 y alargar un año más su demostrada capacidad en la pista. No sé si ese es el éxito del buen arranque del patio del canario en esta era post Covid, pero lo que está claro que los caballos agradecen un descanso y la paciencia. Y además, cuando están curtidos en mil batallas se suelen poner solos y antes que los más jóvenes. Se llama experiencia y también ocurre con ellos. 

No escuché las órdenes de León a Sousa y Nieves García, pero a buen seguro que sin la presencia de Oriental en pista, serían lo más parecido a que Noray saliera delante y que Ricardo esperara a su grupa cerca de la cabeza con Buthela (Acclamation), para que la recta les pusiera en su sitio a cada uno. Lo digo porque no hay más que ver repetidos los primeros metros de carrera como Sousa está más pendiente de la salida del viejo que de cualquier otra circunstancia. Y aunque el ritmo de cabeza  lo marca Lone Peak (Lope de Vega) hasta la entrada de la recta, en ese momento Noray salta a por el puntero y detrás de él hace lo propio Buthela. A doscientos metros, parece que el patio de Enrique León podía hacer gemela, pero el de Odriozola se raja en la lucha y pasa de estar en la grupa a renegar de cualquier pelea, siendo sobrepasado por los remates de Resacon (Medicean), segundo por el exterior, y Tazones (Caradak), que recupera un tercer lugar, muy trabajado por Janacek, pegado a los palos.

Noray es de esos caballos con los que hay que ponerse en píe. Curtido en mil batallas su manera de rehacerse, especialmente a doscientos metros de la meta, con el tercer fustazo de Nieves, es para enseñar a los neófitos y decirles cual es la diferencia entre un caballo con o sin corazón. Es verdad que recibía tres kilos y medio de los punteros, pero olvidarle en el Carudel será una temeridad, aunque lo tendrá complicado. 

Most Empowered (Soldier of Fortune), Yegua del año en 2019, reapareció con victoria. Foto: Salva Maroto.

Si a Noray los aires andaluces de Bajo Guía le sirvieron de recuperación no digamos a Most Empowered. Además, la yegua en el paddock parecía que se había comido todas las gambas rojas habidas y por haber. He de decir que, antes de la carrera, sólo tuve ojos para Axioco (Pyrus) y ni me dejé distraer por los juegos de patas de Eminence (Sea The Stars), pero cuando pasó por delante la de Enrique León pensé que había ensanchado una barbaridad. 

Me sorprendió y mucho su remate por el interior con una calidad, que tiene innata, y desde hoy estará en todas mis combinaciones para el Gran Premio de Madrid. No es nada fácil hacer lo que hizo. Ni un pero a su victoria, por más que fuera una preparatoria. Todo halagos. Y la monta de Nico de Julián también sirve para reinvindicarse, algo que no es nada fácil en el actual hipódromo, donde si te sales de los cinco habituales las oportunidades escasean.

Tras la yegua de Enrique León, llegaron dos caballos comprados ex-proceso para el Gran Premio de Madrid y que después de esta carrera han subido sus opciones. En ambos casos, el premio Rhefisimo era una toma de contacto para el gran objetivo y creo que tanto Melting Dew (Cacique) como Eminence dejaron satisfechos a Óscar Anaya y Guillermo Arizkorreta. El primero hizo trabajar a Borja Fayos, pero volvió en la recta con aires de que en la próxima lo va a hacer mucho mejor. Y el segundo, algo sudado en la presentación, me pareció un gran caballo y que tiene todavía mucho por subir. Janacek le llevó con mucho mimo y puede ser el hijo de Sea the Star, el ejemplar que compense el esfuerzo económico de la Yeguada Rocío.

Pero para todo ello hay que pedir permiso. Y no sólo a algún ausente del premio Rhefissimo, sino a uno que este domingo volvía 378 días después. Axioco salió por vez primera en cabeza del grupo. Jaime Gelabert parecía sufrir a su grupa en el primer paso por meta. Era como si el caballo no estuviera llamado a coger la punta y no hubiera más remedio. Daba igual. No era el día. No le entierren. Respeten que luchó un Derby con Pedro Cara y que es lo más parecido a una esperanza de gran caballo que nos puede dar el Turf patrio. El hijo de Aspasia de Mileto es un cromo de su madre. Ha cogido bien la edad y aunque portaba algún kilo de más, creo que fue más la falta de pulmón y la necesidad de esta carrera, que el hecho de que no estuviera preparado para el compromiso. Su recta, además, no fue exigente y espero que llegue a tiempo para la mejor carrera de nuestro calendario, el próximo 5 de julio.

Lakial ( ex Imazana) (Doctor Dino) le dio a la cuadra de Emilie Lafeu su primer triunfo en España. Foto: Salva Maroto.

Imazana (Doctor Dino), ahora bautizada en Lakial, debutó como las mejores en el premio Manola. La primera participación en España de Emilie Lafeu no pudo tener mejor desenlace. Ricardo Sousa, sabedor de lo que llevaba debajo, lanzó a la yegua a la cabeza de la carrera y puso un selectivo ritmo en la recta de enfrente. Djala (Showcasing), favorita por papeles y precio, aceptó el reto. Siguió a su estela y convirtió la carrera en un mano a mano. No es que tuviera mucha historia, porque en la recta pronto se vio que la de Arizkorreta no tenía suficiente remate y el triunfo no se le iba a escapar a la de Román Martín. Por detrás, Highrock Blue (Celtic Rock) remataba para cerrar el trío después de una salida que le mermó muchas posibilidades.

Tronio (Pyrus), cuarto en su debut presentó su candidatura al Nacional. Foto: Salva Maroto.

Que una carrera para maiden de tres años reúna en el poste a veinte participantes y que en la llegada acaben los tres favoritos de la cátedra es algo inusual, pero es lo que sucedió en el premio Teddy. Un segundo más lento que lo hecho por Laikal, Tronio (Pyrus) alcanzaba el poste de llegada y con la sensación de que ya hay favorito para el Nacional. El caballo de la cuadra Tertulia debutó en lo que resulta ya la carrera llave para la generación de tres años. En aquella ocasión, daba la cara para que los rivales y el terreno se la partieran. Sin embargo, esta vez el checo fue más conservador en el recorrido, dejando pasar caballos antes de la curva y enfocar el remate en los últimos doscientos metros, para ganar con mayor superioridad de lo que marcaron las distancias en meta. Y eso que Tagual (Fuisse) se creció en la lucha en el último hectómetro, pero de poco le sirvió. Baciver (Makfi), que a mitad de la recta parecía iba a ser el ganador, acusó el tiempo sin correr y firmaba un tercer lugar amenazante para la próxima.