La Triple Corona de Justify bajo sospecha

Un artículo publicado por Joe Drape en el New York Times ha puesto patas arriba el turf norteamericano. El periodista ha revelado que Justify dio positivo por escopolamina, una sustancia prohibida, en el control al que fue sometido tras ganar el Derby de Santa Anita (G1), el 7 de abril de 2018.

Drape, que ya sacó a la luz el escándalo Asmussen, afirma en el Justify-Gate que el Doctor Rick Arthur, Director Veterinario del California Horse Racing Broad (C.H.R.B.) aconsejó al Director de C.H.B.R., Rick Baedeker, sus abogados y el Investigador Jefe Interino del C.H.R.B. que “manejarán el caso de manera diferente a lo habitual”. Y así lo hicieron, ya que según el periodista, de haber seguido el protocolo Justify habría sido descalificado y perdido su lugar en el Kentucky Derby (G1).

El 8 de mayo, tres días después de ganar el pupilo de Bob Baffert la primera gema de la Triple Corona, se confirmaron los peores presagios: la muestra B también era positiva. “Luego, en lugar de denunciar el caso como suele hacerse, la junta del C.H.R.B. tomó una serie de decisiones a puerta cerrada con la determinación de darlo por cerrado y decidía reducir la pena a cualquier caballo que, al igual que Justify, diera positivo por escopolamina”, detalla Drape. De hecho, en octubre de ese mismo año, se cambió el castigo por una violación por escopolamina, que pasó a ser penado con una multa y posible suspensión.

El Dr. Rick Sams, quien dirigió el laboratorio de drogas para la Comisión de Carreras de Caballos de Kentucky de 2011 a 2018, manifestó a Drape que la escopolamina puede actuar como un broncodilatador para despejar las vías respiratorias y optimizar la frecuencia cardíaca de un caballo, haciendo que este sea más eficiente. También dijo que la cantidad de escopolamina encontrada en Justify – 300 nanogramos por mililitro – era excesiva, y sugirió que el medicamento estaba destinado a mejorar su rendimiento.

Rick Arthur, el director médico equino de la C.H.R.B. calificó la historia como “una tontería absoluta”. En declaraciones a TDN, Arthur defiende la postura tomada por el regulador californiano alegando que “el caso no se habría podido resolver antes de 60-90 días. De ninguna manera habríamos obtenido una respuesta antes del Kentucky Derby, único escenario en el que le habríamos retirado los puntos. Este artículo muestra la ignorancia de Drape en lo que se refiere al proceso regulador”.

La escopolamina figura en la lista de medicamentos 4C de la Asociación Internacional de Comisionados de Carreras (ARCI según sus siglas en inglés). Las drogas 4C se consideran las menos graves de todas las prohibidas en las carreras de caballos. La sanción recomendada por la ARCI para un entrenador que infringe la normativa por primera vez es un mínimo de una advertencia por escrito con un máximo de una multa de 500 dólares. De cualquier modo, la presencia una droga menor como esta puede llevar consigo la descalificación de un caballo.